En Uncle Sheldon nos preguntan bastante por Boca Raton. A veces es gente que viene de vacaciones, y muchas otras es gente que vino de vacaciones, se enamoró del lugar y ahora está pensando en mudarse o abrir un negocio. Como somos una agencia de seguros tipo concierge, nos toca acompañar esa segunda parte. Pero la primera es la más divertida, así que empecemos por ahí.
Dos días alcanzan para ver lo mejor de Boca sin correr, que al final es el espíritu de la ciudad.
Día uno, el mar
El primer día es para el mar. Arranca temprano en Red Reef Park, donde el agua suele estar tranquila y es fácil pasar la mañana nadando o simplemente mirando el horizonte. Justo al lado está el Gumbo Limbo Nature Center, pequeño pero encantador, donde se aprende sobre las tortugas marinas que anidan en estas playas. Con niños, casi siempre es lo que más recuerdan.
Por la tarde, Spanish River Park es perfecto para caminar a la sombra y armar un picnic sin apuro. Si puedes, quédate hasta el atardecer. La costa se pone preciosa.
Día dos, la ciudad
El segundo día es para la ciudad. Mizner Park es el corazón social de Boca, un espacio al aire libre lleno de tiendas, cafés y restaurantes, ideal para caminar sin rumbo. Ahí mismo está el Museo de Arte de Boca Raton, buen plan si aprieta el calor o cae uno de esos aguaceros de la tarde tan típicos del verano.
Para cenar hay de todo, desde lugares sencillos hasta restaurantes de mantel largo. Pregunta a los locales, que siempre tienen su favorito.
Un par de consejos
El sol de Florida no perdona, así que protector solar y agua siempre en la mochila. En temporada de huracanes conviene mirar el pronóstico antes de salir, y en invierno la ciudad se llena porque es temporada alta.
Y si al final del viaje te quedas con ganas de algo más que vacaciones, aquí estamos. Si piensas abrir un negocio, te ayudamos a entender el seguro para negocios en Florida sin huecos y sin costo extra.
Mientras tanto, disfruta la playa. Boca tiene un ritmo que se contagia.