LAX, el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, es uno de los aeropuertos más concurridos del mundo. También es uno de los que más dolores de cabeza puede dar si no se va preparado. Conocer de antemano los problemas más frecuentes que enfrentan los viajeros marca una diferencia real en la experiencia general del viaje.
El Tráfico Para Llegar es un Problema Serio
Llegar al aeropuerto LAX es donde muchos viajes empiezan a complicarse antes de siquiera poner el pie en el terminal. Las vías de acceso, especialmente el Boulevard Century y la autopista I-405, son históricamente congestionadas. En horas pico el tráfico puede ser completamente impredecible: un trayecto que en condiciones normales toma veinte minutos puede alargarse a más de una hora sin mayor aviso.
Quienes no calculan este margen con anticipación llegan corriendo o, peor, pierden el vuelo. La práctica más sensata es salir con tiempo de sobra, especialmente entre semana en las mañanas y las tardes. En Los Ángeles las horas pico no son las de cualquier otra ciudad.
Recoger a Alguien Ya no Funciona Como Antes
Uno de los cambios que más sorprende a quienes no han estado en LAX recientemente es el sistema de recogida para Uber, Lyft y taxis. Ya no se puede esperar directamente frente a los terminales. Los pasajeros deben caminar hasta una parada de shuttle gratuito que los lleva al área designada llamada LAX-it, ubicada en un estacionamiento separado a cierta distancia de los terminales.
El proceso funciona, pero agrega un tiempo adicional considerable al proceso de salida del aeropuerto. Para alguien que llega cansado de un vuelo largo y espera que su transporte esté justo al salir de la puerta, este sistema puede ser desconcertante si no se sabe de antemano. Vale la pena que tanto el pasajero como quien va a recogerlo entiendan cómo opera LAX-it antes del día del vuelo.
Los Terminales no Siempre se Conectan Entre Sí
LAX tiene nueve terminales distribuidas en forma de herradura. No todas están conectadas por dentro del área segura, lo que significa que una conexión entre vuelos que implica cambiar de terminal puede obligar al viajero a salir del lado seguro y volver a pasar por el control de seguridad.
Esto es especialmente crítico para quienes tienen escalas cortas en LAX. Una conexión de menos de hora y media puede convertirse en una carrera contra el reloj dependiendo de la combinación de terminales involucradas. Revisar el mapa del aeropuerto antes de viajar y confirmar si hay cambio de terminal en la escala puede salvar el itinerario completo. Las aerolíneas no siempre mencionan esto de forma explícita al momento de vender el boleto.
Las Filas en Aduana Para Vuelos Internacionales
Los viajeros que llegan a LAX en vuelos internacionales, especialmente por la Terminal Tom Bradley, pueden encontrarse con filas de aduana e inmigración que fácilmente superan la hora de espera. En temporadas de mayor afluencia o cuando varios vuelos de larga distancia aterrizan al mismo tiempo, el proceso puede extenderse bastante más.
Tener los documentos en orden, conocer opciones como Mobile Passport o Global Entry para quienes califican, y no planear compromisos importantes justo después de aterrizar en un vuelo internacional son detalles que marcan la diferencia. No es raro que pasajeros bien preparados pasen aduana en minutos mientras otros esperan dos horas en la misma terminal.
El Estacionamiento es Caro y se Llena Rápido
Estacionar en LAX no es económico. Los lotes más cercanos a los terminales tienen tarifas elevadas y se llenan durante temporadas altas de viajes. Existen lotes de economía con servicio de shuttle, pero el proceso suma tiempo tanto al inicio como al regreso del viaje.
Para quienes viajan varios días y necesitan dejar el vehículo, reservar con anticipación en los lotes de economía es prácticamente obligatorio. Llegar sin reserva en fin de semana largo o en temporada de verano puede resultar en dar vueltas buscando espacio cuando ya queda poco tiempo para llegar al vuelo.
La Congestión Aérea También Tiene Su Impacto
LAX es uno de los aeropuertos con mayor tráfico aéreo del mundo. La congestión en el espacio aéreo de Los Ángeles se traduce con frecuencia en demoras en pista antes del despegue, o en tiempo adicional circulando antes de poder aterrizar. No es algo que el viajero pueda controlar, pero saberlo ayuda a no planear compromisos demasiado ajustados el mismo día de llegada o de salida.
En días de mal clima en otras partes del país, LAX también recibe el efecto de demoras en cascada que vienen desde otros aeropuertos. Un vuelo que sale puntual de LAX puede llegar tarde por razones que no tienen nada que ver con California.