Cualquiera que pase un par de días en Tel Aviv se da cuenta rápido de algo: es una ciudad que casi nunca se queda quieta. Vas a ver gente corriendo, andando en bicicleta o jugando paletas en la playa a cualquier hora del día.
Si vas a estar de visita por una semana o incluso unos días, y no tienes ganas de depender de la caminadora de tu hotel, hay varias formas de mantener tu rutina de ejercicio. La misma ciudad facilita bastante moverse, así que no hace falta complicarse buscando gimnasios tradicionales que te exijan pagar un mes completo.
Aquí te dejo unas ideas sobre cómo hacer algo de ejercicio mientras disfrutas el viaje.
Correr por el Tayelet
El Tayelet es básicamente el malecón pavimentado que recorre toda la costa. Empieza desde el puerto de Jaffa en el sur y llega hasta el norte, pasando el puerto de Tel Aviv.
Si te gusta correr o simplemente caminar rápido, este es el lugar. Tienes el mar al lado todo el recorrido y hay carriles separados para bicicletas y peatones, lo cual ayuda mucho a evitar accidentes. El único detalle a tener en cuenta es que durante los meses de verano hace muchísimo calor y la humedad se siente fuerte. Lo más recomendable es salir bien temprano por la mañana o ya cuando el sol se esté ocultando. A mitad del día, el Tayelet se siente como un horno y la verdad no es muy buena idea exigirse físicamente a esa hora.
Gimnasios en la arena
Algo que llama mucho la atención cuando caminas por las playas, especialmente cerca de Gordon o Frishman, es que hay gimnasios instalados directamente en la arena o cerca del paseo peatonal.
Y no son solo unas barras simples. Tienen equipos completos para hacer calistenia, algunas pesas y máquinas de resistencia con poleas. Lo mejor de todo es que son completamente gratuitos y de uso público. Siempre hay gente entrenando ahí, desde los que solo hacen un par de dominadas de paso hasta los que traen su rutina completa anotada en el celular. Es un lugar excelente si quieres hacer trabajo de fuerza sin tener que pagar un pase de un día en un local cerrado. Además, te da una buena idea del ambiente local.
Estudios y clases sueltas
Si prefieres algo un poco más estructurado o simplemente quieres hacer ejercicio bajo techo por el tema del sol, hay muchos estudios en la zona centro. Los lugares de yoga, pilates o entrenamiento funcional están por todas partes, sobre todo en barrios como Florentin o cerca de Rothschild.
La mayoría de estos locales están acostumbrados a recibir visitantes. No es difícil conseguir un pase por un día o pagar una clase suelta. Muchos instructores dan la sesión en hebreo, pero si te acercas antes y les avisas que no hablas el idioma, normalmente te dan las indicaciones en inglés sin problema.
Si lo tuyo es nadar, la piscina Gordon (Gordon Pool) es una instalación justo al lado del mar. Es de agua salada, tiene carriles de tamaño olímpico y puedes pagar la entrada por el día para nadar unas vueltas a tu ritmo.
El parque Yarkon para algo distinto
Para quienes sienten que la playa ya tiene demasiada gente o quieren cambiar de paisaje, el parque Yarkon está en la zona norte de la ciudad. Es un espacio verde enorme.
Tiene muchísimos kilómetros de senderos pavimentados y de tierra. Es ideal para correr, pero también es muy buena opción alquilar una bicicleta y recorrerlo. Hay estaciones de bicicletas públicas en varias esquinas que puedes rentar usando tu tarjeta. El parque tiene áreas grandes de pasto, árboles que dan buena sombra y bordea un río. Es un ambiente mucho más calmado que el centro urbano y perfecto para hacer cardio sin el ruido de los carros.
Un detalle sobre el clima
Es muy fácil emocionarse el primer día, salir a trotar a la una de la tarde y terminar deshidratado. El clima en Tel Aviv no perdona.
Si vas a hacer cualquier tipo de ejercicio al aire libre, lleva un poco más de agua de la que crees que necesitas. Hay bebederos a lo largo del paseo y en los parques, así que puedes ir rellenando tu botella por el camino. Usa bloqueador solar y trata de acomodar tus horarios. Por algo los locales no salen a correr a mediodía en agosto.
Mantenerse activo acá no cuesta trabajo. Tienes el espacio, las instalaciones y hasta la motivación de ver a tanta gente moviéndose.